
Túnez, cuyo nombre oficial es República Tunecina, es un país situado al norte de la costa mediterránea africana, cuya capital es Túnez. Es el país más pequeño del Magreb, ubicado entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo.
La superficie de Túnez es de 165.000 km² (33% la española), con una población estimada en 10,3 millones de habitantes. (22,4% de la española).
Aproximadamente el 40% de este país está compuesto por el desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura. Además, tiene 1.300 km de costa. Limita con Argelia al oeste y Libia al sur este. En el norte hay montañas y el clima es templado, con inviernos suaves y lluviosos y veranos calurosos y secos, mientras que el sur es desértico.
El grupo étnico dominante es árabe (98%), mientras que los europeos y judíos conforman el 2% restante. Los tunicios actuales son descendientes de los indígenas bereber y de los numerosos pueblos y civilizaciones que han invadido, migrado y han sido asimilados en la población a través de los milenios, entre los que se cuentan los fenicios, romanos y vándalos. Al ser un protectorado de Francia desde 1881 hasta su independencia en 1956, conserva fuertes vínculos políticos, económicos y culturales con ese país.
El idioma oficial es el árabe, aunque el francés tiene una gran importancia en el ámbito comercial.
Religión: La mayor parte de población (98%) es musulmana. Hay unos 1.000 judíos en la isla de Yerba y minorías cristianas en Túnez capital.
Gobierno y administración: Túnez se divide en 24 gobernaturas o wilayah. En 2002, la Asamblea Nacional aprobó una reforma de la Constitución que contemplaba la creación de una segunda cámara legislativa (Cámara de Consejeros), mayor protección de los derechos y libertades públicas así como la eliminación del límite de mandatos de un presidente.
Revolución de los Jazmines
La Crisis política de Túnez en 2010 y 2011, denominada Revolución de los Jazmines, fueron una serie de protestas democráticas, con gran presencia de jóvenes, que sentaron un precedente en el mundo árabe y consiguieron derrocar al gobierno de Ben Ali. Los medios de comunicación han tomado como fecha de inicio el 17 de diciembre de 2010, cuando el joven diplomado informático Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo para protestar por la acción de la policía que, al confiscarle su puesto callejero de venta de frutas, le había condenado al paro, y continuaron por la reacción de la población con fuertes protestas ante el suceso, así como por el incremento excesivo de los precios en los alimentos básicos, la corrupción, las malas condiciones de vida de los habitantes tunecinos y la falta de oportunidades para superar la crisis económica que sufría el país desde 2008. Éstas fueron las más importantes de los últimos 30 años.
El presidente Zine El Abidine Ben Ali, que gobernaba desde 1987, exigió el cese de los disparos indiscriminados de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes, del mismo modo, manifestó que dejaría el poder en 2014 y prometió libertad de información en todos los medios de comunicación, incluido internet. Unos días después, el 14 de enero de 2011, ante la presión de las protestas, el presidente huyó del país cediendo al poder al primer ministro Mohammed Ghannouchi, y refugiándose en Arabia Saudita.
Datos económicos
Se conoce como "Producto Interior Bruto (PIB)" de un país a la suma de todos los bienes y servicios que produce dicho país por empresas nacionales y extranjeras dentro del territorio nacional durante un periodo determinado (generalmente un año). Es por tanto, una medida de la riqueza económica de dicho país.
El PIB de Túnez en el año 2009 fue de 85.325 millones de dólares. Como comparación, España tuvo un PIB en ese mismo año de 1.640.111 millones de dólares (casi 20 veces superior).
Para medir la riqueza económica media de los habitantes de un país se utiliza el “Producto Interior Bruto per cápita”, que es igual al PIB dividido por los habitantes del país.
El PIB per cápita de Túnez es de 8.284 dólares/habitante, siendo la 83º nación del mundo en ese índice frente a los 30.120 dólares/habitante de España (más de 3,5 veces superior).
Túnez tiene una economía diversa, donde los sectores de mayor importancia son la agricultura, minería, energía, turismo, petróleo y empresas manufactureras. A Túnez le faltan los inmensos recursos naturales de los países vecinos, pero la dirección económica cuidadosa y exitosa ha traído una prosperidad razonable. Los productos agrícolas principales son trigo, cebada, aceite de oliva y las frutas, pero necesitan importar gran cantidad de otros comestibles, particularmente en años de sequía que han sido frecuentes en los últimos años.
Las tierras cultivables representan 4,9 millones de hectáreas, de los que 1,6 están destinadas a los cereales, otros 1,6 a los olivares y 0,4 a los campos irrigados.
Cuenta con minas de fosfato, hierro y cinc. Túnez es un exportador modesto de petróleo. El sector industrial procesa la mena de fosfato y trabaja productos químicos derivados del petróleo. Las recientes caídas del precio del petróleo y de los fosfatos han obligado al Gobierno a someterse a las directrices económicas del FMI, aceptando determinadas reformas a cambio de préstamos blandos.
El índice de desarrollo humano (IDH) es una medición por país, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que se basa en un indicador compuesto por tres parámetros: vida larga y saludable (medida según la esperanza de vida al nacer), educación (medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duración de la educación obligatoria), y nivel de vida digno (medido por el PIB per cápita).
El IDH de Túnez era de 0,769 en 2007, considerado medio y situándose como nación 98a en el mundo. En esta misma escala, España ocupa el decimoquinto lugar con un IDH de 0,955, considerado muy alto.
Días Internacionales en Febrero
o Día 4: Día Internacional contra el Cáncer.
o Día 6: Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina.
o Día 11: Jornada Mundial del Enfermo.
o Día 14: Día Europeo de la Salud Sexual.
o Día 21: Día Europeo de la Lengua Materna.
o Día 27: Día Mundial del Transplante.
o Día 28: Día Mundial de las Enfermedades Raras.
Propuesta Solidaria: II Carrera por la Esperanza

El próximo domingo 27 de febrero os animamos a que os inscribáis en la II Carrera por la Esperanza de las Familias con Enfermedades Raras. Podéis hacerlo a través del siguiente enlace:
http://www.enfermedades-raras.org/ver_noticia.php?id=807
De nuevo este año la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) celebra el mayor acto de movilización por la visibilidad de las patologías poco frecuentes. En el marco del Día Mundial de las Enfermedades Raras que se celebrará el 28 de febrero, la federación lanza la segunda edición de una carrera popular que tiene como objetivo aglutinar a grandes y pequeños a favor de la esperanza de las personas con enfermedades raras.
Con la Casa de Campo como telón de fondo, todas las personas solidarias e interesadas en el “running” tienen una cita el próximo 27 de febrero a las 12.00 horas.
Con un precio simbólico de 6 euros, todo el mundo que desee puede participar. De esta forma, se puede repetir el éxito del año pasado que congregó a más de 2.200 personas en la Casa de Campo.
Pero además, este año hay una importante novedad y es que los NIÑOS TAMBIÉN PUEDEN PARTICIPAR porque tras la carrera de los adultos (mayores de 14 años), los más pequeños de la casa también podrán disfrutar de su particular “pequecarrera” por la esperanza. Para los niños la inscripción cuesta 3 euros con camiseta y medalla de regalo.
Además, para amenizar la jornada se celebrarán cuenta cuentos y diversas actuaciones lúdicas que además, harán las delicias de grandes y pequeños.
Y si alguno de vosotros todavía duda, os animamos a que veáis la historia de Tammy a través de este enlace: http://www.michelheijman.com/
© Carumanda - desde lejos, 2009